Capital Privado es una alternativa de financiamiento para proyectos de inversión y empresas vinculados con áreas estratégicas para el desarrollo integral de los diferentes sectores que integran las cadenas productivas, convirtiéndose en un elemento dinamizador y multiplicador de la economía de un país al incrementar significativamente los niveles de producción y comercialización de bienes y servicios, generando mayores oportunidades de empleo con el consiguiente mejoramiento de la calidad de vida.
La utilización de Capital Privado brinda la oportunidad a las empresas que participan de mejorar sus condiciones de calidad, productividad y competitividad, permitiéndoles adecuarse a los exigentes niveles requeridos por lo mercados.
La principal característica del Capital Privado es la participación, con carácter temporal en el capital de empresas no financieras, con participaciones tanto mayoritarias como minoritarias. De esta forma la sociedad gestora profesional de fondos de Capital Privado participa en empresas que muestren un fuerte potencial de crecimiento ya que su objetivo es alcanzar la máxima rentabilidad procedente de la utilidad obtenida en la futura venta de su participación.
Para conseguir dichas utilidades, la empresa en la que se invierte ha de crecer, tanto en ventas como en resultados y por ello el tiempo habitual de permanencia en el capital de la compañía es el necesario para que dichos crecimientos se produzcan.
La sociedad gestora profesional de fondos de Capital Privado, a través de su equipo, se convierte en un socio activo que se involucra en la marcha de la empresa, participando en la toma de decisiones a través de su participación en los diferentes órganos de gestión, pero sin interferir en la gestión diaria.
En la vida de una compañía, existe gran variedad de circunstancias en las que resulta conveniente recurrir a una sociedad gestora profesional de fondos de capital privado para que se asocie con sus accionistas y/o el equipo directivo. Las situaciones más frecuentes ya sean de forma individual o mediante una combinación de varias de ellas son las siguientes:
FINANCIACION DEL CRECIMIENTO (CAPITAL DE EXPANSION). Compañías con un fuerte potencial de desarrollo, tanto por crecimiento orgánico como a través de adquisiciones. En este caso, el inversionista aporta recursos vía ampliación de capital para permitir la expansión.
BUY-AND-BUILD. Compañías con voluntad de liderar procesos de consolidación en industrias fragmentadas y competir en los mercados crecientemente globales. En este caso, el inversor aporta recursos vía ampliación de capital para financiar las adquisiciones que permitan alcanzar la masa critica necesaria para competir en dichos mercados.
BUY-OUT. Situaciones asociadas a una reestructuración del accionariado, ligadas generalmente a empresas familiares, dilemas sucesorios, diversificación del patrimonio familia, etc. También es objetivo frecuente la situación de un accionista industrial o financiero. El inversionista compra la participación de aquellos accionistas que desean ser sustituidos.
MANAGEMENT BUY-OUT (MBO). Equipos directivos que ante cambios previsibles en el accionariado de su empresa, se asocian con el inversor para que les apoye financieramente en la adquisición de la sociedad. El equipo directivo invierte en la compra en la medida de sus posibilidades, y/o es beneficiario de un sistema de incentivos convertible en acciones de la propia compañía.
APOYO AL DESARROLLO DE LA EMPRESA. Compañías familiares en busca de un socio que contribuya activamente a la reflexión y al desarrollo estratégico de la sociedad, así como a la profesionalización del equipo directivo, a la instauración de sistemas de gestión avanzados, etc. El objetivo más frecuente es contribuir a la transición de la estructura familiar hacia la de una compañía cotizada, de forma que cumpla los requisitos de hecho para acceder al mercado bursátil.
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